Pediatría

Otitis recurrentes en niños: por qué pasan y cuándo preocuparte

Tu hijo lleva varias otitis este año y no sabes si es normal. Por qué los niños son más propensos, cuándo se considera recurrente y qué hacer.

Por Dra. Claudia Martínez Yancy ·

¿Tu hijo o hija ya lleva la segunda o tercera otitis del año y sientes que no paran? Es una de las consultas pediátricas más frecuentes en otorrinolaringología. La mayoría de los niños tiene al menos un episodio de otitis antes de los 3 años, pero cuando se repiten seguido vale la pena entender por qué pasa y qué opciones hay.

Qué es la otitis media

La otitis media es la inflamación o infección del oído medio, el espacio detrás del tímpano. Tiene distintas formas:

  • Otitis media aguda: infección con dolor, fiebre e inflamación de inicio rápido.
  • Otitis media con derrame (serosa): queda líquido detrás del tímpano después de la infección, sin dolor activo, pero puede afectar la audición mientras persiste.
  • Otitis media recurrente: varios episodios de otitis aguda en poco tiempo.
  • Otitis media crónica: inflamación o supuración persistente, generalmente con perforación del tímpano.

Por qué los niños son más propensos

La anatomía infantil los predispone: la trompa de Eustaquio —el conducto que conecta el oído medio con la parte de atrás de la nariz y drena el oído— es en los niños más corta, más horizontal y más estrecha que en los adultos, lo que dificulta el drenaje y facilita que las infecciones respiratorias suban hasta el oído.

Otros factores que aumentan la frecuencia:

  • Asistencia a guardería o jardín, con más exposición a virus respiratorios.
  • Hipertrofia adenoidea: las adenoides agrandadas pueden obstruir la trompa de Eustaquio.
  • Alergias respiratorias o rinitis no tratada.
  • Tomar el biberón acostado.
  • Exposición a humo de cigarrillo.
  • Antecedente familiar de otitis frecuentes.

Cómo reconocerla

En niños que ya hablan, lo más claro es que digan que les duele el oído. En los más pequeños, las señales son indirectas:

  • Se toca o se hala la oreja con frecuencia.
  • Irritabilidad, llanto persistente, mal dormir.
  • Fiebre, a veces sin otro síntoma evidente.
  • Secreción que sale del oído.
  • Menor respuesta a sonidos o parece "no escuchar bien" durante unos días.

Cuándo se considera "recurrente"

En términos generales, se habla de otitis recurrente cuando hay 3 o más episodios en 6 meses, o 4 o más episodios en 12 meses con al menos uno reciente. A partir de ahí conviene una valoración más completa: no para "operar de una vez", sino para identificar la causa que sostiene esa recurrencia (adenoides, alergias, derrame persistente) y decidir el manejo más adecuado.

Por qué vale la pena tratarla a tiempo

Más allá de las molestias de cada episodio, la otitis con derrame persistente puede generar una hipoacusia leve y silenciosa que pasa desapercibida porque el niño no se queja de dolor. Sostenida en el tiempo, en edades clave para el desarrollo del lenguaje, puede afectar la adquisición del habla y el rendimiento escolar. Por eso el seguimiento importa incluso cuando el niño "ya no se ve enfermo".

Cómo se diagnostica

  • Otoscopia: examen directo del tímpano para ver si hay inflamación, líquido o perforación.
  • Timpanometría (impedanciometría): mide si hay líquido detrás del tímpano, incluso cuando no hay dolor.
  • Evaluación de adenoides y vía aérea superior cuando la recurrencia lo justifica.
  • Si hay sospecha de impacto en la audición, se complementa con una evaluación auditiva.

Conoce más sobre cómo trabajo la consulta pediátrica de oído, nariz y garganta.

Qué opciones de tratamiento existen

  • Antibiótico solo cuando está indicado: muchas otitis agudas, sobre todo virales, mejoran solas. El antibiótico se reserva según edad, severidad y evolución.
  • Observación con seguimiento en episodios de derrame que suelen resolverse en semanas.
  • Tubos de ventilación (timpanostomía): cuando el derrame persiste varios meses o hay recurrencia importante con impacto en la audición, se colocan tubos diminutos que ventilan el oído medio mientras el niño crece y su trompa de Eustaquio madura.
  • Tratar la causa de fondo: adenoidectomía si las adenoides obstruyen, manejo de la rinitis alérgica si esa es la causa que mantiene el ciclo.

Cuándo consultar

Agenda una valoración si:

  • Tu hijo o hija ha tenido varios episodios de otitis en los últimos meses.
  • Notas que responde menos a los sonidos o sube el volumen de la TV.
  • Hay secreción que sale del oído o dolor que no mejora con el manejo indicado.
  • El pediatra ya mencionó adenoides grandes o sospecha de derrame persistente.

Preguntas frecuentes

  • ¿Toda otitis necesita antibiótico?

    No. Muchas otitis, sobre todo las virales, mejoran solas con manejo del dolor y la fiebre. El antibiótico se indica según la edad del niño, la severidad de los síntomas y cómo evoluciona en las primeras 48-72 horas.

  • ¿Cuándo se ponen tubos en los oídos?

    Cuando hay derrame persistente por varios meses que afecta la audición, o recurrencia frecuente de otitis a pesar del manejo médico. Es un procedimiento corto y muy establecido en pediatría.

  • ¿Las otitis recurrentes pueden afectar el habla de mi hijo?

    Sí, si generan una pérdida auditiva sostenida durante etapas clave del desarrollo del lenguaje. Por eso, ante otitis frecuentes, vale la pena confirmar que la audición no se esté viendo afectada, aunque el niño no se queje de eso directamente.

En resumen

Las otitis recurrentes en niños son comunes y casi siempre tienen una explicación identificable: anatomía, adenoides, alergias o una combinación de las tres. No siempre requieren cirugía ni antibióticos constantes, pero sí merecen una evaluación que confirme que no están afectando la audición ni el desarrollo del lenguaje.

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