Otitis, sinusitis y faringitis: cómo diferenciarlas y cuándo consultar
Dolor de oído, presión en la cara o ardor de garganta: infecciones distintas, con manejos distintos. Cómo diferenciarlas y cuándo necesitas antibiótico.
Por Dra. Claudia Martínez Yancy ·
Dolor de oído, presión en la cara o ardor al tragar: son tres de los motivos de consulta más frecuentes en otorrinolaringología, y es común confundirlos entre sí o pensar que "toda infección se trata igual". No es así. Una otitis, una sinusitis y una faringitis son cosas distintas, con causas y tratamientos distintos, aunque a veces coincidan en el tiempo porque comparten el mismo origen: una infección respiratoria que compromete distintas zonas del oído, la nariz y la garganta.
Otitis: cuando el problema está en el oído
La otitis es la inflamación o infección del oído, y no es un solo cuadro:
- Otitis externa: infección del conducto auditivo, típica después de nadar o de manipular el oído con cotonitos.
- Otitis media aguda: infección del oído medio, con dolor y a veces fiebre, muy frecuente en niños.
- Otitis media con derrame: queda líquido detrás del tímpano sin dolor activo, pero puede afectar la audición.
- Otitis crónica: inflamación o supuración sostenida, generalmente con perforación del tímpano.
Si te interesa el detalle de la otitis en niños, incluyendo cuándo se considera recurrente, tienes un artículo completo sobre otitis recurrentes en la infancia.
Sinusitis: cuando la presión está en la cara
La sinusitis es la inflamación de los senos paranasales, las cavidades alrededor de la nariz y los ojos. Casi todo resfriado incluye algo de inflamación sinusal viral, que mejora sola en 7-10 días. Se sospecha una sinusitis bacteriana cuando:
- Los síntomas duran más de 10 días sin mejorar, o
- Hay doble empeoramiento: mejoras unos días y luego empeoras de nuevo, con fiebre y más dolor facial.
Se manifiesta con congestión, secreción nasal espesa, presión o dolor facial (frente, mejillas, alrededor de los ojos), a veces dolor dental superior y menos olfato. La forma crónica se define por síntomas que persisten más de 12 semanas.
Faringitis y amigdalitis: cuando el dolor está en la garganta
La faringitis es la inflamación de la garganta; cuando compromete específicamente las amígdalas se habla de amigdalitis o faringoamigdalitis. La gran mayoría son virales: dolor de garganta, a veces con tos y congestión, que mejora en pocos días con manejo sintomático.
Una minoría es bacteriana (estreptococo, con mayor frecuencia en niños), y suele diferenciarse por dolor más intenso y de inicio brusco, fiebre alta, ausencia de tos, ganglios inflamados en el cuello y placas blanquecinas en las amígdalas. Esa combinación sí orienta a necesitar antibiótico, idealmente confirmado con una prueba.
Se considera amigdalitis recurrente cuando hay 7 episodios en un año, 5 al año durante dos años seguidos, o 3 al año durante tres años seguidos — ahí se evalúa si tiene sentido una cirugía.
Cómo diferenciarlas rápido
| Dónde duele | Síntoma guía | |
|---|---|---|
| Otitis | Dentro o alrededor del oído | Dolor de oído, a veces secreción |
| Sinusitis | Cara, frente, alrededor de los ojos | Presión facial, secreción espesa, más de 10 días |
| Faringitis/amigdalitis | Garganta | Dolor al tragar, a veces con placas o fiebre alta |
¿Cuándo sí y cuándo no necesitas antibiótico?
La regla general: el antibiótico solo ayuda en infecciones bacterianas, y muchas otitis, sinusitis y faringitis son virales y mejoran solas con manejo del dolor, la fiebre y la congestión. Usar antibiótico "por si acaso" no acelera la mejoría de un cuadro viral y sí genera resistencia a futuro. La decisión depende de la duración, la severidad, la edad y signos específicos de cada cuadro — por eso vale más una valoración que automedicarse cada vez que aparece un síntoma.
Señales de alarma
Consulta pronto si aparece cualquiera de estas señales, que sugieren una complicación y no una infección simple:
- Fiebre alta persistente que no cede con manejo habitual.
- Hinchazón, enrojecimiento o dolor detrás de la oreja (posible mastoiditis).
- Dificultad marcada para abrir la boca o tragar, o voz "engolada" (posible absceso periamigdalino).
- Hinchazón o dolor alrededor del ojo, o cambios visuales, junto con sinusitis.
- Dolor de cabeza intenso o rigidez de cuello junto con la infección.
Cuándo consultar
Agenda una valoración si:
- Los síntomas duran más de lo esperado para un cuadro viral (más de 10 días).
- El dolor es intenso o va empeorando en vez de mejorando.
- Tienes infecciones que se repiten varias veces al año.
- Aparece cualquiera de las señales de alarma mencionadas arriba.
Puedes conocer más sobre cómo abordo estas infecciones en la consulta de infecciones ORL.
Preguntas frecuentes
¿Toda otitis necesita antibiótico?
No. Muchas otitis, sobre todo virales, mejoran solas. El antibiótico se indica según la edad, la severidad y cómo evoluciona el cuadro en las primeras 48-72 horas.
¿Cómo sé si mi dolor de garganta es viral o bacteriano?
El dolor viral suele venir con tos y congestión, y mejora gradualmente en pocos días. El bacteriano suele ser más intenso, de inicio brusco, con fiebre alta, sin tos y con placas blanquecinas en las amígdalas. Ante la duda, una prueba rápida en consulta lo confirma.
¿Cuándo se considera "amigdalitis recurrente"?
Generalmente 7 episodios en un año, 5 al año durante dos años, o 3 al año durante tres años. En ese contexto se evalúa si la cirugía tiene sentido para ese paciente en particular.
En resumen
Otitis, sinusitis y faringitis comparten origen —infecciones respiratorias— pero son cuadros distintos, con manejos distintos. La mayoría son virales y mejoran solas; identificar bien cuál es cuál, y reconocer las señales que sí ameritan antibiótico o evaluación urgente, evita tanto la automedicación innecesaria como dejar pasar una complicación.
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